ENTREVISTA A… ALBERTO CAÑADA, RESPONSABLE DE LA PROGRAMACIÓN DE FILMOTECA DE NAVARRA HASTA ENERO DE 2026
«ECHARÉ DE MENOS LA INTENSIDAD DEL DÍA A DÍA EN EL SÉPTIMO ARTE, PERO ME VOY CON LA CERTEZA DE QUE LA CONTINUIDAD ESTÁ ASEGURADA»
Tras quince años al frente de la Filmoteca de Navarra, Alberto Cañada se despide de NICDO después de consolidar un modelo de programación basado en el respeto a la obra original, la diversidad de públicos y la vocación territorial. En esta entrevista comparte cómo ha vivido esta etapa y los aprendizajes que se lleva.
Te despides de NICDO tras 15 años al frente de la Filmoteca de Navarra. ¿Cómo estás viviendo este momento y qué sensaciones te deja cerrar esta etapa?
La vivo con mucha ilusión ya que tengo varios proyectos con los que ocupar mi vida jubilar. Aunque también echaré de menos la intensidad de la vida diaria, sumergido en el Séptimo Arte, recordando y aprendiendo.
La apuesta por la versión original y por ciclos temáticos ha marcado la identidad de la Filmoteca durante tu etapa. ¿Cómo se fue definiendo ese modelo y qué consideras que hizo que conectara con el público?
Mi origen como espectador y como programador está en el Cine Club Lux; allí se marca un estilo de programación que pasa por respetar, en la medida de lo posible, la obra original, tanto en imagen como en sonido, y escuchar las voces originales forma parte de ese respeto. También se ha reproducido, en parte, el formato del cine fórum, otorgando un valor añadido a la mera proyección, con presentación previa en todas las sesiones. Además, una programación diversa y heterogénea —que combina lo clásico con lo actual, la ficción con el documental, lo lejano con lo local— ha contribuido a llegar a un público amplio.
Tu trayectoria como periodista y crítico de cine ha estado muy ligada a la divulgación cultural. ¿De qué manera esa formación y esa mirada influyeron en tu manera de entender la programación cinematográfica?
Pienso que un requisito esencial para programar un espacio como la Filmoteca es conocer la Historia del cine. Ejercer la crítica y escribir sobre Historia del cine ha cimentado ese conocimiento y me ha permitido tener una visión global de las posibilidades de selección de películas en los diversos contextos.
Ciclos como Zinema Beach (anteriormente RoofTop Cinema) o la programación de cine negro en el marco de Pamplona Negra acercan el cine a Baluarte y a públicos distintos a los habituales de la Filmoteca. ¿Qué te ha aportado la experiencia de trabajar con públicos tan diversos?
El cine tiene muy diversos y heterogéneos públicos. Mi experiencia tanto en la programación de filmes selectos para cinéfilos como en el circuito comercial (20 años en los cines de la SAIDE) forjó mi flexibilida para poder programar ciclos o sesiones adaptadas al público objetivo de cada contexto. Y creo que también hemos sabido adaptarnos a los públicos de las diferentes propuestas de Baluarte.
Además, iniciativas como Filmoteca En Navarra permiten acercar el cine en versión original a distintas localidades de la Comunidad Foral. ¿Qué importancia ha tenido para ti esta labor de descentralización cultural y qué respuesta has encontrado en el territorio?
Esta ha sido, y es, una de las principales iniciativas de la Filmoteca, porque hay que ser consecuentes con su propia denominación: Filmoteca de Navarra. Es un programa que debe mantenerse y seguir actualizándose, ya que las demandas de las entidades locales son diversas, y hay que intentar dar respuesta a la idiosincrasia de cada una.
Con tu relevo al frente de la Filmoteca a cargo de Julio Mazarico, ¿cómo has vivido este proceso de transición y qué consideras fundamental para asegurar la continuidad y la evolución de la institución?
Ha sido un proceso breve pero intenso, porque son muchos los detalles que surgen en la transmisión de tareas complejas, cambiantes y específicas de una actividad tan singular. No se trata solo de seleccionar películas, sino también de gestionar procesos administrativos. Considero que la continuidad está asegurada, porque Julio ha captado rápidamente el sistema de programación y conoce, por su propia experiencia, el terreno que va a transitar.
Después de tantos años dedicados al cine, ¿qué espacio ocupará en tu vida a partir de ahora?
Un lugar entre el estudio y la contemplación. Por un lado, me interesa continuar con mi actividad de investigación, especialmente centrada en la presencia del cine en Navarra. Por otro, mantener mi actitud como espectador, tanto del cine pretérito (el conocido y el desconocido) como del actual.