ENTREVISTA A… ÁNGEL URABAYEN, STAFF DE APOYO A DIRECCIÓN TIC EN NICDO: «La ciberseguridad en NICDO empieza por las personas»

Este mes de agosto se cumplen dos años desde la incorporación de Ángel Urabayen como STAFF de Apoyo a Dirección TIC en NICDO. Desde entonces, ha demostrado que su papel va mucho más allá de “las cuestiones informáticas”: junto a su equipo, vela para que nuestras herramientas digitales funcionen, nuestras conexiones sean seguras y los sistemas no se caigan justo cuando más los necesitamos. En este tiempo, el departamento de TIC ha impulsado proyectos clave como el plan de ciberseguridad para reforzar las conexiones externas en todas las infraestructuras que gestiona NICDO, o la transformación digital del Auditorio Baluarte con la implantación de la tecnología WiFi 6E. Aprovechamos este boletín para conversar con él sobre los retos tecnológicos que afronta una institución pública como NICDO, la importancia de la ciberseguridad y el impacto que tendrá la inteligencia artificial en el futuro inmediato.

¿Qué ha supuesto para ti liderar la transformación tecnológica de una entidad pública con tanta diversidad de espacios y actividades como NICDO?
Está siendo un reto apasionante, aunque más complejo de lo que imaginaba al principio. Cada espacio tiene sus particularidades y, de inicio, me sorprendió el nivel de actividad e intensidad con que se trabaja en las distintas sedes de NICDO.

¿Cuál ha sido el mayor desafío al que te has enfrentado en estos dos años? ¿Y algún logro del que te sientas especialmente orgulloso?
El mayor reto ha sido dar forma, desde cero, a un servicio integral TIC, en un contexto donde no existía un departamento como tal. Y hacerlo desde tres vertientes: garantizar la disponibilidad de los servicios 24/7, ofrecer una atención cercana al usuario (interno y externo) y acompañar los proyectos de transformación digital. El mayor logro, a día de hoy, es precisamente ese: contar con un equipo, procesos definidos y objetivos claros para el servicio que queremos dar en NICDO.

Habéis trabajado intensamente en reforzar la ciberseguridad, especialmente para proteger las conexiones externas en todas las infraestructuras gestionadas por NICDO. ¿En qué ha consistido este proyecto y qué beneficios aporta?
El proyecto ha consistido en poner en marcha el doble factor de autenticación a través de una solución llamada Ironchip, que añade una capa adicional de seguridad a la contraseña habitual. Pero no ha sido lo único: también hemos centralizado la aplicación de parches de seguridad, actualizado los firewalls y cifrado los discos de los equipos. Todas estas medidas son barreras tecnológicas que mejoran la seguridad de nuestros datos. Aun así, no debemos olvidar el mayor factor de riesgo: el usuario.

Uno de los retos más importantes es lograr que toda la plantilla esté sensibilizada. ¿Cómo valoras la implicación de los equipos en el programa de concienciación en ciberseguridad de CPEN?
Como decía, el usuario es clave para la ciberseguridad de la organización. Por eso es fundamental que sea consciente de los riesgos y de las implicaciones de sus acciones. Este convencimiento resume muy bien la idea de que la ciberseguridad en NICDO empieza por las personas. Con este enfoque, CPEN acaba de lanzar la tercera fase de su programa de concienciación CIBER. En las dos primeras, la respuesta de la plantilla de NICDO ha sido muy positiva, y desde el Departamento TIC hemos detectado que nos consultáis cualquier duda o sospecha de intento de fraude. Esta labor de concienciación es útil no solo en el trabajo, sino también en nuestra vida personal.

¿Cuáles son los errores más comunes que cometemos en el día a día en materia de seguridad digital sin darnos cuenta?
El más habitual es bajar la guardia ante un intento de fraude, normalmente a través del correo electrónico (phishing), que nos invita a compartir contraseñas o a pinchar en enlaces sospechosos. Una acción aparentemente trivial puede llegar a paralizar una organización en el peor de los casos. Otros errores comunes son utilizar contraseñas débiles, compartirlas por mensaje o dejarlas anotadas en papel.

Desde tu área se ha llevado a cabo una importante transformación digital con la implantación de tecnología WiFi 6E en Baluarte. ¿Qué ha supuesto este cambio para la gestión tecnológica del espacio?
La tecnología avanza muy deprisa y, en 2024, nos encontrábamos en el Palacio Baluarte con una infraestructura WiFi obsoleta e insuficiente para los eventos y congresos que aquí se celebran. Con este proyecto hemos pasado a disponer de más de 110 antenas que ofrecen cobertura allí donde se necesita, a gran velocidad y con una capacidad de personalización muy destacable.

Estamos viviendo una revolución con la inteligencia artificial. ¿Cómo crees que esta tecnología, junto con otras tendencias, impactará la gestión en instituciones públicas como NICDO en el futuro inmediato?
La inteligencia artificial es una revolución que, sin duda, cambiará nuestra forma de trabajar. Pero no debemos dejarnos llevar por la ola y desplegar soluciones o inversiones sin un propósito claro. Tenemos que identificar casos de uso que realmente aporten valor diferencial a nuestra actividad. La IA es mucho más que preguntarle a ChatGPT y, al mismo tiempo, debemos ser conscientes de los riesgos que conlleva su uso. En esta línea estamos trabajando y, en breve, compartiremos las políticas de uso de la IA en NICDO.

¿Nos puedes adelantar alguna pincelada de esas políticas?
Las políticas de uso de la IA en NICDO irán orientadas a regular su uso, siempre que se haya identificado la necesidad, y siempre con plataformas bajo licencia. E irán acompañadas de una formación para garantizar un uso consciente y responsable.

ENTREVISTA A… MIKEL MARTORELL Y ALFREDO MAESTROJUAN

“EL OBJETIVO ES QUE EN BALUARTE TODO SIGA FUNCIONANDO, AL MENOS, TAN BIEN COMO HASTA AHORA”


Mikel Martorell y Alfredo Maestrojuan asumen nuevas responsabilidades en Baluarte en un momento de transición que mantiene la línea de trabajo ya consolidada. Ambos afrontan este nuevo ciclo como un “relevo natural” y destacan la importancia de mantener la calidad del servicio mientras impulsan mejoras en la coordinación y planificación de los eventos. En esta entrevista comparten su visión, aprendizajes y retos de esta nueva fase.

 

Tras vuestro reciente nombramiento, ¿qué supone para vosotros asumir el nuevo rol dentro de Baluarte en términos de responsabilidad y objetivos?
M.M.: En cierto modo, estar al frente de Escenarios no es un puesto tan nuevo o ajeno para mí: en los últimos años lo he venido desempeñando, sustituyendo en ocasiones a Natxo, pero siempre a dúo con él y en equipo con el resto de compañeros y compañeras de escenario. Ahora asumo toda la responsabilidad, pero ha sido un relevo natural. Mi objetivo es que todo siga funcionando, al menos, tan bien como hasta ahora, y aportar mejoras para que el equipo disponga de todas las herramientas necesarias para seguir ofreciendo el buen servicio de siempre.
A.M.: Lo asumo con naturalidad, ya que llevamos mucho tiempo con ese traspaso de responsabilidad, lo que da tranquilidad. Uno de los objetivos prioritarios es avanzar, con la información que nos adelantan nuestras compañeras del departamento Comercial, en la planificación del calendario de eventos en Baluarte, que es diverso y muy exigente. De él dependemos, en gran medida, tanto para la organización laboral como personal, los distintos departamentos de NICDO y también los equipos de limpieza, seguridad, mantenimiento, restauración o técnicos. Y, por supuesto, desde Operaciones queremos seguir manteniendo la línea de calidad tan alta que hemos alcanzado durante todos estos años.

Tomáis el relevo de Natxo Gaita, como responsable de Escenarios, y de Sabin Arruti, al frente de Operaciones, dos compañeros con larga trayectoria en la empresa. ¿Qué aprendizajes o valores destacaríais de la etapa en la que trabajasteis con ellos?
M.M.: Llevo con Natxo prácticamente desde los inicios del edificio. Él ya venía con experiencia en otros grandes escenarios nacionales. A nivel técnico, he aprendido muchísimo de él, ya que cuando entré en Baluarte procedía del mundo audiovisual y desconocía el ámbito escénico. Me he formado aquí como técnico de teatro bajo su dirección. Destacaría, sobre todo, su trato cercano y amable hacia el equipo técnico: siempre ha sido más un compañero que un “jefe”.
A.M.: Además de adquirir nuevos conocimientos técnicos y consolidar los que ya tenía de mi etapa como técnico de escenario, de Sabin destacaría su forma de resolver con rapidez y eficacia los imprevistos del día a día. En nuestro trabajo son habituales los cambios de última hora o la incorporación de nuevos eventos, y siempre hay que estar alerta para poder afrontarlos con garantías.

Venís de puestos técnicos dentro de la casa. ¿Cómo creéis que esa experiencia previa influirá en vuestra forma de gestionar y liderar a vuestros equipos?
M.M.: Creo que influye mucho, y para bien. Haber estado en la parte técnica desde la inauguración de Baluarte, en 2003, y haber trabajado en distintos puestos me permite conocer bien lo que implica el trabajo diario en un escenario. Entender tanto los aspectos positivos como los más complejos ayuda a poner el foco en mejorar el trabajo en escena, además de facilitar la comprensión del equipo y generar confianza en los cambios que se propongan.
A.M.: Llevo muchos años trabajando con mi equipo, junto a Óscar, Juanma y Josema, en los eventos de Baluarte, y ese conocimiento mutuo facilita mucho la gestión. Cada uno aporta lo mejor de sí para lograr un reparto equilibrado de los eventos, tanto congresuales como culturales. Otra parte importante es el apoyo de la subcontrata de montaje, especialmente de sus técnicos Aritz e Iker, que trabajan con nosotros para que el edificio esté siempre preparado para los distintos eventos.

¿Cuáles son vuestros principales retos en esta etapa y qué líneas de acción os gustaría impulsar para afrontarlos?
M.M.: El principal reto es conseguir que todas las secciones que dependen de nosotros sigan trabajando de forma cómoda, fluida y eficiente, ofreciendo el buen servicio que durante casi 23 años hemos dado a cada compañía y al público. También me gustaría impulsar mejoras que faciliten el día a día del equipo humano de Baluarte, ya que, aunque desde fuera pueda parecer un trabajo ameno —que lo es—, desde dentro sabemos que a veces resulta difícil conciliar la vida personal debido a los horarios variables y las jornadas largas. El directo manda, pero siempre hay margen de mejora.
A.M.: Destacaría dos retos principales. Por un lado, junto a Mikel y Jaime, avanzar en la interconexión entre departamentos y subcontratas mediante herramientas como Teams o Planner, para mejorar el flujo de información sobre los eventos. Por otro, de la mano del nuevo departamento de Calidad y Sostenibilidad, alcanzar los objetivos marcados en estas áreas en todas las fases de los eventos.

A nivel personal, ¿qué es lo que más os ilusiona de esta nueva etapa?
M.M.: Están siendo años de relevo, coincidiendo con la jubilación de varios responsables que han estado desde los comienzos de Baluarte. Al mismo tiempo, compañeros de mi generación están incorporándose al equipo. Esto me hace afrontar los próximos años con la misma ilusión que al principio, pensando que compartiré esta etapa con personas con las que he disfrutado trabajando durante mucho tiempo.
A.M.: Me ilusiona continuar con el trabajo que en su día inició Eduardo Nanclares y que después ha liderado Sabin Arruti junto al equipo de Operaciones, para seguir siendo el nexo de unión del conjunto del edificio. En este sentido, me alegra especialmente haber recuperado la reunión semanal de coordinación entre Operaciones y nuestros compañeros de Escenarios, Audiovisuales, TIC y Mantenimiento. En ella compartimos con las subcontratas la información del calendario quincenal, elaborada a partir del trabajo previo de los departamentos Comercial y de Comunicación, lo que nos permite coordinar con mayor eficacia los montajes y eventos.